Buenos días, querido lector.
En este especial de SRF Origins tampoco revelaremos qué se oculta tras esas misteriosas siglas. Pero tranquilo, hay mucha más información que sopesar y presentar.
No hace mucho que hablamos del nacimiento de un fanzine. El primer número de Las Termópilas nació en el mes de Octubre del año 2023, llevando por bandera la Santa Muerte en unas fechas que rondaban el Día de Muertos tan celebrado en México. Sin embargo, la temática que elegimos para el fanzine número dos fue el género Noir. Con un papel de eco cromático lila, paseamos por Torredembarra desde un punto de vista oscuro y detectivesco, adaptando las recomendaciones mientras focalizábamos en lo decadente a nivel social y espiritual.
Todo esto ya lo habíamos visto.
¿Qué siguió?
Más números. Más fanzines.
La navidad vio nacer un tercer ejemplar de impoluto blanco, mientras que el inicio del curso 2024 quedó marcado por el Fin del Mundo.
Una ziga-zaga de lo más abrupta llevada a cabo en condiciones muy dificultosas, pero que nos dio margen de tiempo e ilusión para acudir a los estudios de Ona la Torre, nuestra querida radio local, no solo a presentar dichos fanzines, sino a continuar con nuestro proyecto de programa cultural llamado Sagrada Esparta.
El segundo programa que grabamos contó con la presencia nuevamente de Nat Alia, poetisa espartana, y de un rostro nuevo, no por ello menos apreciado: Geor. Esta ilustradora ducha en tatuajes llegó llena de energía y buen hacer, siempre con una sonrisa al cielo donde a buen seguro su padre, fanático absoluto de las ondas radiofónicas, como ella decía, estaría de lo más orgulloso de ella.
Fer Quintana y Víctor FG completarían una parrilla de salida de lo más prometedora.
¿Que qué fue de la colaboración musical?
Play it again, un dueto que hace magia en el territorio de las versiones musicales de bandas sonoras cinematográficas, nos deleitó durante un buen rato con su punto de vista a la hora de debatir, su talento ante guitarra y micro y, en general, con su amable, divertida y encomiable compañía.
Seguimos avanzando sin perder de vista nuestro flanco en Las Termópilas.
El fanzine crecía como proyecto, sumando páginas a un contenido cada vez más complejo sin por ello perder ápice de la identidad visual de la colección. El quinto número llegó por San Valentín, con un rosa eléctrico por bandera y una portada de lo más reveladora: Un corazón perforado, maltratado y manipulado por todo tipo de hechicería.
No obstante, el verdadero salto se produciría con la irrupción del fanzine en el género de la Ciencia Ficción.
La portada pasó a ser a color. Una preciosidad en la que Fer lanzó una ilustración de lo más apoteósica. No fue la única gran novedad. Un tríptico interior desplegable sumó más labores al cortado, doblado y grapado del proceso de producción. Pero valió mil veces la pena. El resultado quedó registrado en tanto en cuanto Raquel Martínez, siempre al pie del cañón y de la mesa de sonido, tuvo a bien continuar entrevistando a Fer Quintana y Víctor FG con tal de entender mejor las pesquisas relativas a la consecución de unos volúmenes cada vez más gráficos y con más colaboradores.
El mes de abril asomó y llegó con la habitual locura inherente a sus fechas.
Tiempo de primavera, de libros y con el drac de Sant Jordi sintiéndose en las calles.
En Sagrada Esparta quisimos hacer honor a la causa, cómo no, con un nuevo y flamante número del fanzine Las Termópilas bien rellenito de… ¡Dragones y literatura!
Trípticos más complejos, incluso emulando reptiles alargados con mucha producción literaria local e internacional, y hasta la posibilidad de dar una vuelta jugando con la Realidad Aumentada. Fer Quintana lo diseñó con tal de que todos pudiéramos literalmente encontrarnos frente a un enorme dragón custodio de libros flotando a nuestro alrededor.
Y, a caballo entre el número 8 focalizado en conspiranoias y un número 9 de puro Rockabilly, un par de programas culturales más de Sagrada Esparta.
El tercero oficial reunió una formación nuevamente con Fer Quintana, Víctor FG y Nat Alia, a los que habría que sumar dos rostros nuevos: El de Camila y el de Víctor Palau ‘Tercera Fase’.
¿Sección musical? En este programa recayó sobre los hombros de Ibán Gavaldà, un tipo genial que amenizó con su punto de vista todo debate y nos regaló una serie de composiciones de lo más sentidas y especiales.
También grabamos un cuarto programa, ya de larga duración, en el que Víctor Palau pasó a ser no solo un tertuliano multidisciplinar, sino también uno de los músicos invitados. Marcándose temas para el recuerdo, guitarra en mano arrancó sonrisas, carcajadas y dejó un ritmazo para el recuerdo.
Por otra parte, Edu, ilustrador de Las Termópilas y tertuliano, enriqueció un programa cuya guinda recayó en Elizabet Muot, una escritora rapera que tuvo a bien ensalzar esta cuarta iteración a unos niveles que todos saboreamos ya de buen comienzo.
No es que quepa una mención aquí para Biel Andreu, sino que esta estupenda persona (y técnico de sonido) iba a tener en esta historia un papel con cada vez más protagonismo. Junto a la mencionada Raquel Martínez, además de Josep Sánchez y Anna Plaza, todos estos héroes de Ona la Torre lograron que las sensaciones espartanas fueran inmejorables a la hora de mirar al futuro con todas las ganas y optimismo del mundo.
Al curso le quedaba todo un semestre completo y ya venía así de cargadito.
En el horizonte… Nuestro fanzine Las Termópilas lucharía por la sublimación de la fórmula, sin saber que en dicha búsqueda la fórmula mutaría hacia algo mucho más maravilloso aún. Porque hay batallas y batallas, y en Sagrada Esparta teníamos, cómo no, una reservada para la escarpada tierra llamada PLATEA.
Aunque eso ya, querido lector, se nos queda en el tintero para nuestra próxima cita.
Continuará…


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