Soy bipolar. Bueno, soy Víctor, y padezco esta enfermedad. Podría detenerme a explicar en qué consiste y la gravedad de su sintomatología pero no es acerca de eso lo que tengo intención de analizar. Valdrá con ser conscientes de que existen dos polos en el estado de ánimo de una persona: La euforia y la tristeza. Llevadas al extremo, en mi patología son conocidas como manía y depresión. En mi caso, como es común en un buen número de personas bipolares, fui adicto a algún tipo de tóxico. El alcohol me mantuvo bien cogido en sus garras durante más de una década sin que yo fuese capaz de poner remedio a lo que más que un problema, representaba una solución para alcanzar estabilidad emocional. Nada más lejos de la realidad. Escribí mi primera obra, “ La cabaña ”, a lo largo de cinco años en los que acumulaba las piezas del puzzle sin orden ni concierto. Piezas mimadas, bien cuidadas, pero que desconectadas tan solo representaban hasta qué punto el trastorno bip...




Comentarios
Publicar un comentario