INTRODUCCIÓN Salgo del laberinto. Una vez más. Me concentro. Pronto se dejarán ver mis leales. La tropa conformada por Rectitud, Resolución, Experiencia, Esperanza e Ilusión que jamás me abandonaría. Seguramente, en la parte más oscura de la más negra sombra, Conciencia esté calibrando algún tipo de juicio. Pero es Selene quien me sorprende desde el flanco derecho. —¡Vaya si ha estado intenso! — Se seca el sudor de la frente, con los ojos muy abiertos, mientras deja ir su exclamación. Una segunda voz, llena de desparpajo, dice la suya a mi izquierda. —¡Aún me pregunto cómo demonios hemos logrado salir de esta! Arkana me mira, como sorprendiéndose de mi propia sorpresa. Prosigue, escogiendo provocarme como continuación a su intervención: —¿Qué pasa, no esperabas que lográsemos salir contigo? Apurado, me limito a hacer unos aspavientos con los brazos. Me siento diferente. Completo sería la palabra. Extrañamente completo, rozando algún tipo de felicidad. —Maldita montaña rusa...