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Mostrando entradas de diciembre, 2017

El bipolar que no se dejó tumbar (Cinderella Man)

EL BIPOLAR QUE NO SE DEJÓ TUMBAR (CINDERELLA MAN) “No me hables mierdas de la suerte. Hace mucho que la perdiste.” Llevar el combate entre una persona y un trastorno bipolar al terreno del boxeo del film Cinderella Man. Eso es lo que va a tratar este símil, con mayor o menor éxito. Con victoria o derrota, por KO o por puntos. Esta historia da comienzo en un punto de mi vida en el que me arrastraba, más que caminar, por ella. Porque voy a hablar, en esta ocasión, desde mi propia experiencia, aunque espero que de ella se pueda extrapolar contenido al combate maníaco depresivo en general. Yo andaba sumido en una vorágine alcohólica que suponía el clímax a la autodestrucción gestada mano a mano con un trastorno desestabilizado por años. Si en el boxeo son los puños los que libran buena parte de los combates, en la salud mental todo se desarrolla dentro de una misma cabeza: La nuestra. Así pues, no es descabellado decir que mi cabeza, tras tantos c...

Un gladiador lejos de Roma

UN GLADIADOR LEJOS DE ROMA “Roma es la plebe. Les ofrecerá magia y la plebe se distraerá, les quitará su libertad y seguirán rugiendo.” Llegados a estas alturas, siendo esta ya la octava entrega de ‘El símil’, puede parecer que de mis palabras se desprenda cierta indefensión ante todo lo relacionado con la enfermedad mental. Sin embargo, la realidad es bien diferente. Antes del fatídico diagnóstico, yo ya tenía poco menos que media vida a mis espaldas. Marcada por el trastorno bipolar, cierto, pero siendo ni más ni menos que el mismo lienzo en blanco con el que algunos de nosotros tenemos la suerte de partir. En esta comparativa, el irresponsable e inmaduro, a la par que despiadado y cruel, hijo del emperador Marco Aurelio, representará a parte de a Cómodo, a las fuerzas que me impulsaron a abandonar los ideales que originalmente se formaron en mi cabeza. En el film Gladiator, Marco Aurelio me recuerda a los valores con los que fui criado, mientras q...

Una canción de Hielo en el Muro

UNA CANCIÓN DE HIELO EN EL MURO "La noche se avecina, ahora empieza mi guardia. No terminará hasta el día de mi muerte. No tomaré esposa, no poseeré tierras, no engendraré hijos. No llevaré corona, no alcanzaré la gloria. Viviré y moriré en mi puesto. Soy la espada en la oscuridad. Soy el vigilante del Muro. Soy el fuego que arde contra el frío, la luz que trae el amanecer, el cuerno que despierta a los durmientes, el escudo que defiende los reinos de los hombres. Entrego mi vida y mi honor a la Guardia de la Noche, durante esta noche y todas las que estén por venir." Pierdo la vista en el negro horizonte se difumina a lo lejos, en la misma nevada de siempre. Mi esperanza marchita alza enérgica un último pétalo Esgrimiendo deseos fútiles Mientras el gélido viento me lo arranca de las manos. ¿Cuántas veces ha muerto esa flor? Tantas como inviernos he sobrevivido. Depresiones tan profundas como la noche que me abraza Con un ...

Let the bipolar one in (Déjame entrar)

LET THE BIPOLAR ONE IN (DÉJAME ENTRAR) Tengo 12 años, pero he tenido 12 por mucho tiempo. El frío es uno de los elementos característicos que siento al rememorar el film ‘Déjame entrar’. Pese a que me encuentro ahora mismo al lado de una hoguera, tan representativa en otros de mis textos de lo vital y lo enérgico, lo cierto es que me basta un vistazo por el ventanal para ser consciente de lo que acontece en el pequeño pueblo donde vivo. Frío, un intenso frio que habrá de tornarse gélido en las próximas horas y durante los próximos días. Para Oskar, el joven protagonista humano de la película, la vida, ni es fácil, ni tiene pronóstico de serlo. Albergador de una ira que se manifiesta siempre en solitario, cuando cree que nadie le ve, se imagina venciendo a su propia inseguridad ante los árboles de su jardín, a los que personifica como a sus enemigos de escuela. Pero así es, el simplemente cree estar solo, cuando en realidad dista de estarlo. En est...