EL BIPOLAR QUE NO SE DEJÓ TUMBAR (CINDERELLA MAN) “No me hables mierdas de la suerte. Hace mucho que la perdiste.” Llevar el combate entre una persona y un trastorno bipolar al terreno del boxeo del film Cinderella Man. Eso es lo que va a tratar este símil, con mayor o menor éxito. Con victoria o derrota, por KO o por puntos. Esta historia da comienzo en un punto de mi vida en el que me arrastraba, más que caminar, por ella. Porque voy a hablar, en esta ocasión, desde mi propia experiencia, aunque espero que de ella se pueda extrapolar contenido al combate maníaco depresivo en general. Yo andaba sumido en una vorágine alcohólica que suponía el clímax a la autodestrucción gestada mano a mano con un trastorno desestabilizado por años. Si en el boxeo son los puños los que libran buena parte de los combates, en la salud mental todo se desarrolla dentro de una misma cabeza: La nuestra. Así pues, no es descabellado decir que mi cabeza, tras tantos c...