RESEÑA ¿Quién diablos prevé que una amalgama de prostitutas, alcoholes, armas, sangre y venganza va a resultarle del todo educativa? Sexo, vicio, violencia. Blanco y negro. Una bonita fachada. Es quizá lo que este volumen de la obra ‘Torpedo 1936’ proyecta como si estuviera armada de fuegos artificiales hasta los dientes. Sin embargo, como en todo festival pirotécnico, si uno se mueve un poquito, en seguida se puede dar con el doble fondo del cajón de la feria. Pues, como en todo, si se sabe observar debidamente, siempre suele haber una generosa cantidad de aspectos extra a analizar. Me gusta lo underground. Lo que, a posta o de potra, queda entretejido entre los componentes de cualquier obra de arte. El tipo, buen amigo ya, que me prestó este volumen, bien debía saberlo de antemano. Como regente de una fusión de taquería, restaurante, club de jazz y pub, debí esperar de él que sus gustos fuesen, cuanto menos, refinados y muy brutos. La dupla puede parecer un...