La Taberna es un libro muy actual para mí. Si cuando vio la luz, hace más de un lustro, resultaba todo un escalón evolutivo frente a su novela precedente en la Saga Identidad, hoy en día podríamos decir que la luz de su farolillo tan característico brilla con luz propia. No nos engañemos, no se trata de un brillo cegador y apabullante. ‘La Taberna: Una libreta para el recuerdo’ tiene en el grito ahogado que representa la información necesaria para entender su discreta naturaleza. Se trata de una novela que sabe emerger de los pozos existenciales con mayor éxito que ‘La Cabaña’. Pausada, con el aroma al café recién hecho de la madrugada o las primeras horas del día o de la tarde, propone un viaje que no va a necesitar de los vertiginosos raíles de las montañas rusas literarias. Resulta diferente si la medida la hacemos de su componente emocional. El viaje de Joel, así como su propio ejercicio de escritura, van a ser nuestra espada y escudo ante rivales muy difíciles, ...