Me produce mucha alegría anunciar que ‘ La taberna: Una libreta para el recuerdo ’, mi próxima novela, ha sido ilustrada por Silvia Gual. Para los que no la conozcáis os recomiendo leer la entrada de este mismo blog en la que fue presentada como ilustradora de mi saga de fantasía ‘El nexo’. Por supuesto, os recomiendo por si no lo habéis hecho ya que visitéis Libros de ensueño , su fantástico blog de reseñas y, como Silvia bien decía al inaugurarlo, muchas otras cosas. Así se define ella a sí misma, ¡Y puedo dar fe de ello! En cuanto al trabajo de ilustración, puedo anunciar que ya ha finalizado con excelentes resultados. También se encargará del diseño de portada. No dudéis que informaré en su debido momento tanto del proceso de creación como del resultado que, a buen seguro, no dejará indiferente. Las ilustraciones de ‘ La taberna: Una libreta para el recuerdo ’ figurarán tanto en la edición física como en la digital, y consisten en boceto...
Me están gustando mucho estos artículos. Vas a ayudar a mucha gente con tu experiencia y sobre lo que relatas, imagínate cuando lleves más tiempo si ya con tres meses estás así 😉. Eso sí, siempre habrá momentos difíciles, pero hay que seguir luchando
ResponderEliminarSupongo que progresar en el tiempo hará que todo se vaya volviendo algo más simple, aunque seguramente nuevos frentes con problemáticas imprevistas irán surgiendo.
EliminarTocará afrontarlas, como bien dices.
Ya me ronda la temática de la quinta parte de esta serie de publicaciones :D
¡Un abrazo Silvia!
Me da que estos ensayos trascienden lo meramente literario para convertirse en un compendio de experiencias personales. Como tales pueden, y creo que lo hacen, ayudar a personas con problemas similares. Tremendamente didáctico
ResponderEliminarVariedad de contenido...
EliminarGracias, me alegra que pienses eso.
¡Un saludo!
Aunque el envoltorio sea mucho más onírico y simbólico, la temática que nos ocupa sigue siendo la misma. Y su problemática.
ResponderEliminarEstamos ante un enfoque diferente aunque complementario y fundamentalmente igual de válido.
Lo que aquí se nos presenta tan sólo es una forma bella de decirnos que el esfuerzo merece la pena. Que luchar nunca es en balde. Y que la recompensa, por mínima que sea, se saborea en el paladar. De forma lenta y sentida. Degustando.
Pero también que eso no asegura la victoria. Uno tiene que tener cerca a los amigos, pero más a los enemigos.
Y a estos últimos, Víctor los conoce y respeta.
Y ese es siempre un primer paso fundamental para conocerse a uno mismo y seguir estableciendo sus límites.
Un análisis estupendo Jam, como siempre.
EliminarEn efecto, el esfuerzo merece la pena, aunque sea tan complicado en ocasiones el llegar a darle la oportunidad a poder esforzarse en cierta dirección.
El problema del trastorno y las adicciones es que te cambian la mente a ráfagas, con lo cual el que tengas claro algo no es garantía de que eso vaya a resultar así en el futuro.
Pero para eso está la "cabezonería" :D
Gracias por leer y comentar, un abrazo.